Uverney Martínez
Estimado por sus colegas que lo tildan de ser una persona atenta y
graciosa, Uverney Martínez ha prestado sus servicios de vigilante por 5
años en la Casa Museo Quinta de Bolivar en la portería principalmente.
Con un intercomunicador en la mano y su uniforme, que lo identifica como
guarda de la institución, pasa sus prolongadas horas de trabajo muy
pendiente de la seguridad, entreteniéndose con sus compañeros por medio
de espontáneas bromas que sacan a relucir su apariencia jocosa.
Se siente complacido en la Quinta porque ha aprendido parte de la historia
de nuestro país por el legado que dejo Simón Bolivar en esta casa, así es
como valora este patrimonio nacional y pretende que se mantenga intacto:
“sugiero un retoque en la pintura de las paredes que lucen descuidadas”.
Oriundo de Villavicencio, viaja de vez en cuando a su tierra a encontrarse
con su primer hijo, Andrés Camilo de 14 años, producto de su primer
matrimonio. Añora a mediano plazo radicarse de nuevo allí después de 9
años de exilio: “montaría mi propio supermercado y me iría a vivir con con mi
mujer y mis dos hijos". Hoy estrecha una relación formal con Yaneth
Sambrano, llevan viviendo en Unión Libre cuatro años; de este lazo de amor
nació Jonathan, su segundo hijo un lustro atrás.
El próximo 2 de marzo tiene programada una operación, pues una hernia
ubicada en su discal derecha se ha pronunciado notoriamente en los
últimos meses por la falta de cuidado de su cuerpo.
Entregado en su labor, colaborador con sus demás compañeros, Uverney
es uno de los guardas de seguridad que más lleva vinculado con la
institución y con ello con más pertenencia del mismo.
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