René Ramírez
“He aprendido muchas cosas interesantes sobre la historia
de nuestra
patria. Lo más interesante es la historia de la base del florero porque
no sabía cuál había sido la causa o motivo de la Independencia”,
afirma René Ramírez Triana, guardia de seguridad del
Museo Casa del Florero.
Desde muy joven dejó su natal Ibagué y decidió venir
a probar suerte en la ciudad de asfalto, Bogotá, buscando un mejor
futuro, y con modestia, cree que lo ha encontrado.
Tiene una linda familia conformada por su esposa, Blanca Flor Castillo y
sus dos hijos, Yuly Famoli de 20 y Andrés Camilo de 11 años
de edad.
Leva trabajando en seguridad 15 años de los cuales, cuatro años
laboró en la Secretaría de Educación y con Serviconfor
lleva siete años ofreciendo sus servicios en diferentes museos de
la ciudad como
el Museo Nacional (tres años), el Museo Santa Clara (un año)
y por último fue trasladado al Museo Casa del Florero.
A sus 43 años no le ha sido difícil vivir en la ciudad aunque
hizo tres semestres de Administración de Empresas, las obligaciones
personales no lo dejaron continuar; decidió entonces dedicarse al
comercio y le quedó gustando, tanto, que está vinculado a una
empresa llamada Transfer Factor que ofrece productos naturales para subir
las defensas y llevar una vida más saludable.
Desde hace tres meses es el encargado del grupo de seguridad de la Casa
del Florero en reemplazo de Arturo Orozco. Se ha sentido bien en este nuevo
cargo aunque tiene mucha responsabilidad con el grupo de trabajo y con el
museo. “Me gusta trabajar aquí por el ambiente porque a la hora
de realizar labores, somos un equipo y todos colaboran”.