El siglo XX hasta hoy

Antecedentes de Constitución y Desarrollo del Museo:

Al tener noticias de que la propiedad donde quedaba ubicada la Quinta de Bolívar pensaba ser vendida por Doña Matilde Moncada, propietaria del inmueble entre 1918 y 1919 a
unos extranjeros, la Academia Colombiana de Historia y la Sociedad de Embellecimiento ( hoy Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá) iniciaron una campaña, con el fin de
adquirir los predios para instalar allí un Museo Bolivariano que albergara la mayor cantidad de pertenencias del Libertador y elementos cercanos a la independencia.

Para tal propósito la Sociedad inicia una suscripción popular a la que se sumaron varias regiones del país y otras instituciones. Entre las colaboraciones más significativas están
las de Antioquia, Atlántico, Cundinamarca, Norte de Santander y Nariño. La junta de festejos del centenario de la batalla de Boyacá contribuyó igualmente para tal fin.

Otros medios utilizados para la recolección de recursos para la recuperación de la Quinta a favor de la Nación fueron, entre otros, los avisos de prensa que invitaban a la
comunidad a participar con sus contribuciones por medio de la compra de abonos y otras actividades como la “ Conferencia de los Jueves”, cuyo importe era de 0,50 centavos
por persona.

Por escritura No 528 del 21 de marzo de 1919, se otorgó finalmente en venta al Doctor Alfonso Robledo, Presidente de la Sociedad de Embellecimiento, el predio de la Quinta de
Bolívar. El precio de la venta fue de $24.000 pesos pagaderos así: $4.000 de contado, $10.000 a seis meses sin intereses. La finca quedó hipotecada y la vendedora se
comprometió a entregarla en septiembre del mismo año. Cabe destacar que si bien quien la compró a título personal fue el Doctor Robledo, la nación le devolvió el valor del
importe un año más tarde, quedando definitivamente en poder de la Nación.

El acta de la sesión inaugural, fechada el 28 de noviembre de 1919, dio forma a la Junta de la Quinta y Museo de Bolívar en la que participaron Luis Cuervo marquez, Ministro de
Gobierno, Eduardo Restrepo Sáenz, Gobernador de Cundinamarca, Santiago de Castro, Alcalde de Bogotá, y Raimundo Rivas, Presidente de la Sociedad de Embellecimiento.

1920-1946: Desde su inauguración , la Quinta de Bolívar empezó a protagonizar eventos sociales y diplomáticos; posiblemente así se hizo con la intención de rescatar la
importancia histórica de la construcción. El diario el Gráfico informa a pie de una foto: “ En la Tenería, en las antiguas instalaciones de la Quinta que ha sido transformada en
restaurante escolar, permite que un centenar de chiquillos de los alrededores reciban instrucción y alimento por la suma de 1 centavo al día”.

La Ley 53 de 1919 fechada el 1º de noviembre, autorizó una partida de 20.000 pesos para completar el pago del precio y la creación de una junta que se denominó Junta de la
Quinta y Museo de Bolívar, cuyo fin sería el de organizar y vigilar la creación del Museo Bolivariano. El propósito sería el de recopilar y resguardar las pertenencias del
Libertador. Esta Junta estaba compuesta por el Ministro de Gobierno, el Gobernador de Cundinamarca, el Alcalde de la capital y por el Presidente de la Sociedad de
Embellecimiento ( hoy de Mejoras y Ornato).

Entre las primeras reformas y arreglos que se hicieron con el fin de adecuar las instalaciones para la inauguración de la Quinta, está la apertura de un camino de acceso a la
casa. El Ministro de Obras públicas en sus memorias de 1919 dice: “... para la fiesta del 7 de agosto se hizo al lado norte y occidente de la Quinta de Bolívar, un camino de 140
metros de largo por 7 de ancho en la parte más angosta habiendo quedado completamente firme y seguro.

Para 1920 la Quinta todavía adeudaba dinero y la partida que el Congreso había autorizado el año anterior no había sido despachada. Insistentemente se buscaban medios para
reunir el importe y poder pagar al Doctor Robledo lo adeudado, lo mismo que a la antigua dueña, Matilde Moncada y al Banco Central. En noviembre de ese año se organiza una
fiesta con el fin de recoger fondos para la Quinta y el producto final de ese festejo fue de 500 pesos.

En 1921 la Quinta pasó a ser legalmente propiedad de la Nación mediante escritura No 727 de la Notaría segunda fechada el 15 de mayo de 1922. Obraron como compradores en
representación de la Nación el Señor Ministro de Hacienda, Miguel Arroyo Diez, el Señor Ministro de Gobierno, General Víctor M.Salazar y el Presidente de la Junta y Museo de
Bolívar.

En agosto de 1924 con el fin de celebrar el día de Bogotá y la conmemoración de la batalla de Junín, se colgaron en la Quinta de Bolívar los óleos del maestro Rafael Tavera.
Estos cuadros representaban los campos de Paya, Gámeza, el Pantano de Vargas y Boyacá.

Con la construcción del Paseo Bolívar se facilitó el crecimiento de viviendas en los alrededores de la Quinta y a la margen del camino. Estas habitaciones se fueron levantando
con materiales de baja calidad y sin planificación alguna. Los residentes eran familias casi siempre recién llegadas a la ciudad sin recursos económicos y muy escaso poder
económico y nivel educativo.

A partir de 1930 la Junta Administradora de la Quinta y Museo de Bolívar delegó la total responsabilidad administrativa a la Sociedad de Embellecimiento, mediante el pago de 140
pesos mensuales, La Sociedad se encarga entonces de una serie de obras relacionadas con el estado de la casa y su entorno, realizando reparaciones locativas que
estuvieran en relación con su pasado histórico, basándose en escrito existentes sobre el inmueble y la información de personas que conocieron la casa de tiempo atrás y las
anécdotas trasmitidas por la comunidad.

A pesar de los esfuerzos de la Sociedad, parece que la impresión del lugar sigue siendo deprimente diez años después. Sin embargo la Quinta es continuamente visitada por
Gente del Gobierno, de la Cultura, miembros del cuerpo diplomático y por particulares.

El Boletín de la Sociedad de Mejoras y Ornato informa en 1943 que las labores realizadas en la quinta se localizaron en los jardines, salones, mirador y parte exterior. Además
menciona la colocación de un busto de Bolívar obsequiado por Venezuela, el cual se ubicó en el jardín interior norte de la casa, y otro de mármol blanco, que se ubica en el jardín
exterior.

1946-1973: La Ley 57de 1946 que autorizó la Organización de la IX Conferencia Internacional Panamericana, ordenó al restauración de la Quinta de Bolívar, escogida como una
de las sedes de los eventos. El Ministerio de Relaciones Exteriores encargado de los preparativos del acontecimiento suscribe contratos de diferente índole con particulares, con
el propósito de lograr una digna adecuación de la Quinta. Todos estos contratos fueron efectuados entre 1947 y 1948 de acuerdo a las publicaciones del Diario Oficial.

En las Actas de la Sociedad de Mejoras y Ornato del 21 y 28 de mayo de 1947 se expresan las reformas más urgentes y necesarias que se ejecutarán en las instalaciones de la
Quinta, así:

Se construirán dos machones o columnas en frente de la Quinta y por el occidente, para la colocación de 21 astas de banderas

Se ordena conservar las madreselvas que forman las galerías o pérgolas que se desarrollan al lado de las fuentes de mármol.

En las fuentes se reemplazarán las cisternas revestidas de cemento por baldosas de piedra

El brocal de la alberca será revestido con piedra.

En el jardín se plantarán mortiños, arrayanes, cerezos, alisos parásitas y enredaderas.

Mediante decreto 157 del 23 de enero de 1950 se aumentó la partida destinada a la conservación y ornato de la Quinta de Bolívar y el Museo Bolivariano a $24.000 pesos
anuales, teniendo en cuenta que los aportes para la Quinta no se habían aumentado desde 1923.

Con el Decreto 1517 de 1960 se creó una comisión especial integrada por el Presidente de la Academia Colombiana de Historia, el Presidente de la Junta de festejos del
Sesquicentenario de la Independencia, el Director de Extensión Cultural y Bellas Artes del Ministerio de Educación y el Presidente de la Sociedad de Mejoras y Ornato de la
ciudad, quienes hicieron un estudio sobre la administración y funcionamiento de la Quinta de acuerdo a las Directrices del Museo Nacional y otros museos especializados.

En los informes de actas de la Sociedad de Mejoras y Ornato se expresan como conclusiones de este estudio que la falta de vigilancia y de atención a las necesidades más
inmediatas del inmueble es evidente. Los alrededores de la construcción siguen siendo peligrosos por el incremento de vagos y gamines en las cercanías.

La apremiante situación estudiada por la comisión planteó varias alternativas de solución para mejorar las condiciones de la Quinta en 1964:

Administración directa del Gobierno

Administración delegada a la Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá con delegados y empleados pagados por ella misma

Administración delegada a la Sociedad de Mejoras Ornato de Bogotá, con empleados nombrados y pagados por el Gobierno.

La alternativa escogida fue la tercera. Sin embargo y mediante contrato firmado por el departamento Administrativo de Servicios Generales del Ministerio de Obras Públicas en
representación del Gobierno y la Sociedad de Mejoras y Ornato, la administración del inmueble pasó a depender del Ministerio de Obras Públicas desde 1968 cuando se encargó
este ministerio de todos los Monumentos Nacionales.

1974-1992: Con el decreto 1584 de 1975 y paradójicamente un mes después de la incursión del naciente grupo guerrillero M-19 en la Quinta de Bolívar, para extraer la espada
del Libertador Simón Bolívar, se declaró “monumento nacional“ al inmueble, situado en la avenida Jiménez con carrera 2ª este. La restauración de éste sitio queda a cargo del
Consejo de Monumentos Nacionales. Con Ley 31 de 1979 se ordena en el artículo 5° la construcción del Jardín Bolivariano.

El Gobierno Nacional solicitó a la Sociedad de Mejoras y Ornato, en 1991, que se encargara de restaurarla. Tras ocho años de trabajo conjunto con la Dirección Nacional de
Monumentos -antes dependiente de Instituto Nacional de Vías y en la actualidad del Ministerio de Cultura-, la Quinta ha recuperado el carácter de casa campestre y el aspecto
que tuvo cuando el Libertador la habitó.

1993-2005: Hasta antes de la restauración que se inicia en el año de 1992, el aspecto exterior de la casa era producto de las intervenciones de los últimos años, cuando se
pretendió “enlucir” la Quinta. En ese entonces, se reemplazó la modesta portada por la que hoy vemos, estilo republicano; se construyó un camellón de acceso rematado en una
inapropiada escalinata de piedra y se rodeó la vivienda con una baranda de madera.

Esto evidenció cómo a partir del momento en que Bolívar recibió la Quinta como obsequio, la casa empezó a ser acondicionada para servir de habitación al entonces presidente
de la república. La investigación previa a las obras determinó que aunque el Libertador poco intervino en los arreglos y la decoración, pidió al vicepresidente Santander que la
arreglara, mandó construir una chimenea y, al parecer, hizo los planos del Mirador. Además de hacer habitable la deteriorada casa, Santander emprendió una gran reforma:
mandó construir el Comedor.

Por otra parte y una vez se desmonta la cubierta y se inicia el trabajo de intervención física del inmueble, se encontraron vestigios de pintura mural, así como el color original
de la casa. Otro descubrimiento significativo fue la ubicación de la cocina. Los vestigios de hollín, grasa, canal de desagües, hornos y una ventana, permitieron reconstruir uno
de los lugares más antiguos de la Quinta.

Todas estas obras fueron inauguradas en el año de 1998, reapertura que hizo que una gran número de visitantes regresaran a este monumento nacional, con la intención de
conocer los resultados de las obras. En el año 2000 se inaugura la última etapa de este proceso de restauración que comprendía la zona de jardines altos y el Mirador y baño de
asiento.

Es también durante este período, cuando el inmueble que aún hacia parte de la Subdirección de Monumentos Nacionales, oficina que dependía de la Secretaria de Obras del
Ministerio de Transporte, entra a formar parte de las entidades del naciente Ministerio de Cultura (1997), bajo la coordinación de la Red Nacional de Museos y del Museo Nacional
de Colombia.

A partir del año 1998 la Quinta de Bolívar entra en una etapa de reorganización administrativa que se enmarca en la formulación de planes estratégicos con sus respectivos
enunciados de misión y visión institucional a corto, mediano y largo plazo así como planes de acción anuales estructurados en áreas estratégicas.

(planes de acción)

Es por ello que en la actualidad la Quinta de Bolívar se proyecta en su gestión y acciones hacia el año 2010, fecha de conmemoración del Bicentenario de la Independencia y de
los 180 años de la muerte del Libertador Simón Bolívar en Santa Marta, Colombia.

Sin embargo, las labores no han concluido. Se halla en proceso la construcción de un edificio denominado La Pinacoteca, en el terreno oriental de la casa, con el fin de exhibir de
forma adecuada otras piezas de la colección del Museo, así como una sede administrativa, un auditorio, un café-libro, una galería, y la infraestructura necesaria para la
modernización del Museo y su adecuado servicio al público.

 

Casa Museo Quinta de Bolívar
Calle 20 No. 2 - 91 este, teléfonos: 336 6419 - 336 6410 - 284 6819, correo electrónico: quintabolivar@mincultura.gov.co
Bogotá - Colombia