Esta pieza de la colección de la Casa Museo perteneció al mobiliario del Palacio de San Carlos durante la presidencia del
Libertador. Es sin duda un mueble que evoca la actividad intelectual y gustos literarios de Bolívar y muy seguramente fue
utilizado para leer, escribir correspondencia personal, proclamas y sentencias, entre otros documentos.
Cornelio Hispano anota al respecto:
(...) Por aquel tiempo sus autores predilectos eran Rousseau, Montesquieu y Voltaire. Las ideas libérrimas del primero,
su metafísica revolucionaria, su sentimentalismo y también la irresistible seducción, el énfasis declamatorio, pero
magnífico en su estilo, deslumbra la imaginación de los jóvenes del nuevo mundo y enardecía su espíritu de libertad (...).
Este mueble es una interpretación inglesa del estilo que surge en Francia luego de las guerras napoleónicas, cuando se
comienzan a producir diversos objetos decorativos con temas alusivos a la antigüedad clásica, lo que dará el nombre
Imperio a esta tendencia decorativa.
Perteneció al Museo Nacional y en 1922 es trasladado a la Quinta de Bolívar para hacer parte de su colección.